- Quién te creis voh conchetumadre… el gerente.
Al escuchar estas palabras, me sentí con la tranquilidad de Mike Tyson frente a un peso pluma. Caminé unos pasos para quedar a mi distancia y empuñé lentamente la mano, recogiéndola a las costillas para darle impulso y potencia al golpe. Lancé una derecha cruzada que impactó de lleno sobre la mandíbula del supervisor, incluso sentí los nudillos arrancando un par de dientes. Las rodillas del jefe de piso se tambalearon, dando dos pasos atrás, por ende, aproveché el momento lanzando un recto de izquierda sobre la nariz del afectado. De la nariz, saltó una masa sanguineolienta que manchó el impecable piso recién lavado.
Ahí terminó de caer…
Me hubiera gustado que alguien corearan mí nombre como lo hacen con los campeones mundiales o gritar: Adrián, Adrián, gané. En aquel cuarto hubo silencio. Nadie dijo nada. Camila, una compañera del market, abrió los ojos y después de acontecida la escena, con una sonrisa burlona avanzó hacia el coordinador de piso y dijo: uno, dos, tres… ocho, nueve, diez. Ko
Mientras escuchaba las risas de fondo y mientras tarareaban la canción de Rock, subí las escaleras con dirección al segundo piso, a la oficina de Nelson, el administrador. Estaba hablando por teléfono y al verme entrar se puso pálido.
-Tome asiento-, dijo.
-Ok- respondí.
- A qué viene-
- A renunciar-
- Es verdad lo que pasó abajo-
- Sí-
- Por qué lo hizo-
- No tolero que me saquen la madre, no tolero que un tipo que ni siquiera ha terminado el cuarto medio me putee todos los día, no tolero sacar el pan del horno, cortar el fiambre para tito Tapia, por último jefe si fuera Marcelo salas, no tolero ser pobre y hacer un trabajo de mierdaaaaaa.
Nelson sacó de un cajón del escritorio un cigarrillo y lo encendió, me ofreció uno, pero no acepté. Estuvo sin decir nada unos minutos mientras miraba la pequeña ventana.
- Es una lástima que se vaya, falta gente buena acá… lo pensó bien-
- Sip, me voy- otra pausa, aspiró una bocanada la cual lanzó hacia la ventana.
- Por qué no se queda… usted es una persona que lee y eso se nota… no es por nada pero el nivel cultural de la gente de acá es bien bajo… por no decir flaite.-
- No trate así a mis compañeros, son gente de trabajo- Nelson quedó blanco, pensó que lo iba a golpear. No le tenía mala, pero era medio hueón. Uno no le puede pegar a los hueones, al menos yo sólo noqueo a gente interesante.
- Perdón, no pensé que te molestaría… está bien… ándate pero las puertas de este supermercado están abiertas. La huea afuera está difícil y te va costar encontrar pega. Si no hayas nada, aquí tu puesto estará siempre disponible-
- Voy a encontrar, no se preocupe. Hasta luego jefe- estiré la mano y el me dio además un abrazo, diciéndome al oído.
- Gracias por pegarle a ese conchadesumadre del Genaro, ahora sí lo puedo echar.-
Me despedí de algunos de mis compañeros y salí por la puerta de atrás. Calladito, en silencio aún con los nudillos rotos.
Mucho tiempo después, después de volver de Argentina, busqué trabajo de reponedor en un supermercado, Genaro estaba ahí, seleccionando personal. ya no era el mismo, tenía la nariz chueca por algún extraño motivo. Al verme me reconoció de inmediato y me gritó…. Esta vez no me pillarás desprevenido conchetumadre.
Al escucharlas, sentí la tranquilidad de Mike Tyson frente a un peso pluma




Comentarios recientes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 4 meses