Hubo una vez un tipo que se paraba en la fila del banco a la misma hora del día. Esperaba a que la gente fuera atendida y al llegar su turno, retornaba al último lugar de la cola. El tipo no se veía un loco, tenía una apariencia normal, incluso atractiva dentro de los cánones de belleza contemporánea, usaba terno, lo que resaltaba mayormente su cabellera rubia y sus ojos verdes.
Un guardia que se fijó en la rara actitud del hombre, luego de observarlo durante días, decidió preguntarle por mera curiosidad por qué repetía dicho acto. El tipo con lágrimas en los ojos respondió:
- Para qué alguien se fijase una vez en mí y lo preguntase-




Historia diminuta...
SENCILLAMENTE EXELENTE, GRACIAS POR DIFUNDIR ESTA BELLA OBRA...
-----------------
EL FANTASMA