Martín se paseó durante tres semanas por el lugar de trabajo de su ex novia, pero nunca la encontró. Deseaba hablar con ella, pedirle disculpa por tanto dolor causado, pero ella jamás apareció. Aburrido de tanto fracaso, terminaba las tardes en el paseo Bulnes, mirando como el agua de las piletas era lanzada al aire igual que un geiser para luego caer en una enorme tina, provocando olitas en el charco... en el otro extremo de la pileta, una muchacha hacía lo mismo. Durante varios días ambos se miraron sin decirse una palabra. Martín continuaba su rutina, pero ya no esperando encontrar a su ex novia, sino a la muchacha desconocida que hacía lo mismo que él. Realizó un sin número de conjeturas sobre ella, pero su timidez y el dolor de acabar una relación tan abruptamente (todo había sido su culpa) le impidieron entablar algún diálogo con la desconocida...
Un día, ya habiendo olvidado a su ex novia, decidió pasear por el edificio donde trabaja. No esperaba encontrarse con ella, pero ella apareció golpeándose con él. Se miraron un rato- Martín no salía de su sorpresa... la casualidad actúa de maneras misteriosas- y conversaron. Él pidió disculpas, ella las aceptó creyendo que volverían estar juntos, pero Martín quería iniciar una nueva relación con la muchacha de la fuente. Luego de unos minutos de llanto, partió corriendo a la plileta con la intención de entablar conversación con esa mujer que había visto un par de veces... ella no estaba ni volvió aparecer.




???
que te pasó en el paseo Bulnes???
Kassy